Uno de los problemas más comunes en los hogares argentinos es la baja presión de agua. Te duchás y el agua apenas sale, o prendés dos canillas a la vez y una queda sin fuerza. La solución pasa por instalar una bomba, pero la pregunta del millón es: ¿presurizadora o centrífuga? Son dos equipos distintos, para situaciones distintas, y elegir mal puede costarte plata y dolores de cabeza.

¿Qué hace cada una?

La bomba presurizadora se activa automáticamente cuando detecta que abrís una canilla. Su función es aumentar la presión del agua que ya llega a tu casa. Se instala en línea con la cañería y trabaja solo cuando la necesitás. Es silenciosa, compacta y no requiere tanque adicional.

La bomba centrífuga, en cambio, es más potente y se usa para elevar agua desde un nivel bajo (por ejemplo, desde una cisterna subterránea hasta un tanque en la terraza) o para situaciones donde se necesita mover un gran volumen de agua. Funciona de manera continua o con arranque manual/presostato.

¿Cuándo elegir una presurizadora?

Elegí una presurizadora si tu problema principal es que el agua llega pero con poca fuerza. Casos típicos: vivís en un piso alto, tenés calefón y la presión no alcanza para encenderlo, o simplemente querés mejor caudal en la ducha.

Las presurizadoras de marcas como Rowa son ideales para departamentos y casas de una o dos plantas. Se instalan fácil, trabajan en silencio y arrancan solas cuando abrís una canilla.

¿Cuándo elegir una centrífuga?

La centrífuga es tu opción cuando necesitás mover agua a distancia o altura considerable: llenar un tanque en la terraza desde una cisterna, alimentar un sistema de riego, o en casas grandes con mucha demanda simultánea.

Son más potentes pero también más ruidosas y requieren una instalación más compleja. Necesitan cebarse (llenarse de agua) antes de arrancar y suelen combinarse con un presostato y tanque hidroneumático para un funcionamiento automático.

Comparación rápida

Presurizadora: instalación simple, silenciosa, arranque automático, ideal para departamentos y casas chicas, potencia moderada.

Centrífuga: instalación compleja, más ruidosa, mayor potencia, ideal para casas grandes y elevación de agua, requiere cebado.

¿Qué potencia necesito?

Para un departamento chico con un baño: una presurizadora de 0.5 HP alcanza. Para una casa de dos plantas con dos baños: mínimo 0.75 HP. Para elevar agua a un tanque de terraza: centrífuga de 0.75 a 1 HP dependiendo de la altura.

Siempre consultá con tu plomero las características de tu instalación antes de comprar. En Filhos trabajamos con las mejores marcas del mercado y podemos asesorarte según tu caso particular.

Conclusión

Si la presión es baja pero el agua llega: presurizadora. Si necesitás mover agua a distancia o altura: centrífuga. Así de simple. En nuestra tienda encontrás ambos tipos con envío a todo el país y la garantía de las mejores marcas.

 

 

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